
Ya, ya lo sé, he vuelto a perderte, tal vez, por no haber sido el hombre que has merecido, quizás, por no haberme dado cuenta que me necesitabas. Ahora me encuentro perdido, entre cuatro paredes que me acechan. Miro por la ventana y el cielo está gris, llueve, el cielo llora, pero no más que mi corazón por haberte perdido otra vez. Hablo solo con mi triste soledad, tu recuerdo aún permanece. No sé olvidarme de ti, no sé como sacarte de mi cabeza. Cuando salgo cada calle tiene una historia que me recuerda a ti, por cualquier lugar que pase nos veo juntos porque ya estuve contigo allí. Ay amor, si La Caleta es la playa de mi vida, es tan solo porque allí te conocí. Jamás pensé que llegaría este día, el momento de salir de tu vida, de amarte en silencio para no hacerte sufrir. Aún te siento mía, noto que son muchos besos los que me quedan por darte todavía.
Quisiera llorarte una vez más y que tus labios sequen mis lágrimas, volver a ver mi reflejo en tus ojos, sentir el tacto de tus labios con los míos. Volver a notar tu calor en las noches frías, despertarme y que seas tú lo primero que vea. Quiero más noches en la playa contigo, ver pasar más estrellas a tu lado. Quiero más, quiero más de ti. Cuando pienso en tu recuerdo, mi corazón se me acelera, mi sangre se me dispara. Todo me recuerda a ti, hasta yo mismo me recuerdo, porque ya formas parte de mi. Estás presente en mi cabeza, en mi corazón, en la sangre que recorre mis venas. Cuando pienso en ti, mis letras salen solas, mi vida quiere irse contigo porque conmigo ya no quiere estar.
Cuando te tengo cerca me muero de ganas por besar tus labios, por tenerte en mis brazos, porque seas mía. Si algún día me echas mucho de menos, si quieres volver a sentirme, a seguir nuestro sueño de una noche de verano no dudes en volver a mi vida. Mi corazón tendrá las puertas abiertas, esperándote, con la confianza puesta en que algún día vuelvas, en que algún día tu sonrisa vuelva a iluminar mis noches oscuras. Ojalá el destino haga que volvamos a coincidir en esta vida. Me siento feliz por haberte conocido, por haberme hecho sentir este amor que no cabe en mi pecho. Me siento agradecido por cada beso que me has dado, por cada abrazo, por cada caricia, por haber estado ahí cuando te necesitaba, y es que lo que tu me has dado ya no me lo quita nadie.
Escrito en La Caleta, la mayor de mis fuentes de inspiración
Alfonso Jiménez